viernes, 6 de febrero de 2026

¿Qué fue de la reforma del estatuto de autonomía?

El Estatuto de Autonomía de La Rioja es la norma fundamental que, junto con la Constitución española de 1978, respalda la existencia de La Rioja como comunidad autónoma uniprovincial, dentro de la arquitectura administrativa del Estado español.  

La última reforma del mismo, fue impulsada por el Partido Socialista de La Rioja junto con la desaparecida formación política “Ciudadanos”. Se trata de la tercera y más profunda desde su aprobación inicial en 1982. Fue registrada por ambos partidos el 8 de junio de 2017.

Tras una larga tramitación, se aprobó por unanimidad (PP, PSOE, CS y PODEMOS), en un pleno celebrado en San Millán. Sucedió el 11 de abril de 2019, bajo el mandato como presidente del Gobierno de La Rioja, de José Ignacio Ceniceros.

Tan solo un día después, el 12 de abril de 2019, el Parlamento de La Rioja (presidido por Ana Lourdes González), con absoluta celeridad designó a tres diputados para defender en Madrid la reforma, enviando dicha propuesta al Congreso de los Diputados.

El 5 de junio, celebradas ya las elecciones autonómicas de mayo de 2019, el Congreso calificaba la iniciativa. Pero la posterior disolución adelantada de las Cortes Generales, acontecida el 24 de septiembre, paralizaba todo el proceso de tramitación, sin dar lugar a la defensa de la reforma.

Renovada la Cámara baja tras las elecciones generales, el 13 de diciembre de 2019, la Mesa del Congreso calificaba el texto remitido en abril por el Parlamento de La Rioja, solicitando nuevamente una delegación para defender ante el pleno la reforma del estatuto de autonomía. El entonces presidente (Jesús María García) les respondía proponiendo una terna; compuesta por los portavoces de los grupos PSOE, PP y CS.  En aquel momento la comunidad estaba ya presidida por Concha Andreu.

Tras el periodo de restricciones por la pandemia, y todavía con mascarilla y limitaciones de aforo, el 11 de mayo de 2021 la delegación riojana defendió la reforma ante el pleno del Congreso. Fue tomada en consideración con 262 votos a favor, 23 abstenciones y los 52 votos de VOX en contra.  Aquí finalizaba la responsabilidad de impulsar la reforma por parte del Parlamento de La Rioja, en la pasada legislatura.

A partir de ese momento, la iniciativa pasó a la Comisión Constitucional del Congreso, y se abrió un plazo para que los grupos parlamentarios de dicha cámara pudieran presentar las enmiendas que considerasen oportunas. Finalmente fueron 39 las registradas.

En mayo de 2023 nuevamente concluye la legislatura y se convocan elecciones generales. En consecuencia, el proceso retorna a la casilla de salida, en todo aquello vinculado a su tramitación en el Congreso. 

Constituidas las Cortes Generales, el 5 de septiembre de 2023, la nueva Mesa del Congreso califica el texto de la reforma, reclamando al Parlamento (ahora presidido por Marta Fernández Cornago) una nueva delegación de un máximo de 3 representantes para defender ante el pleno la reforma. Esa petición llega al Parlamento de La Rioja el 12 de septiembre de 2023.

Pues bien. Dos años y cinco meses después de aquello…la reforma de nuestro Estatuto permanece encallada en el antiguo Convento de la Merced.  Como excusa para prolongar indefinidamente la parálisis, llevan todo este tiempo justificándolo en un empecinamiento incomprensible de la presidencia del parlamento, que se niega a enviar una delegación “de como máximo tres diputad@s” para defenderla.

Una presidencia que insiste en “su deseo” de enviar a cuatro delegados. Y lo hace pese a conocer que la Constitución española es meridianamente clara en su artículo 87.2, limitando a un máximo de 3 representantes de las cámaras autonómicas las delegaciones que pueden defender un asunto ante el pleno del Congreso

Conocen perfectamente que no se puede enviar a más de tres representantes; no solo porque lo dice la Constitución, sino porque ya en una ocasión solicitaron que asistieran cuatro, recibiendo la lógica negativa del Congreso. Pese a todo ello insisten. Y con ese empecinamiento inexplicable, la reforma del estatuto agoniza en un limbo.

Como consecuencia, están paralizadas modificaciones muy reclamadas por la sociedad, tal es el caso de la limitación a dos mandatos (máximo) para quien presida la comunidad autónoma, o la eliminación de aforamientos. También varios cambios acordados para garantizar y blindar los derechos fundamentales de las riojanas y los riojanos, así como una mejor coordinación entre los ayuntamientos y el gobierno regional, o el restablecimiento de la figura del Defensor del Pueblo en La Rioja, entre otras muchas mejoras.

En definitiva, lo que fue un paso firme y unánime en el camino hacia un mejor autogobierno, está siendo truncado por el Partido Popular con toda la intención… De una forma tan inexplicable como injustificada.

(Artículo publicado en Tribuna de Diario La Rioja el 6-2-2026)

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