sábado, 17 de mayo de 2014

Cuando en España te ponían una calle por asesinar políticos.

Conocí el lamentable asesinato de la Presidenta de la Diputación Provincial de León “Isabel Carrasco” por las redes sociales...¡Cómo no!.

Rápidamente pensé en que el móvil del mismo tenía que ser “cornamental”. Una mujer no asesina a otra a no ser que existan “motivos muy personales”. Así ha sido.
No me entraba en la cabeza que en este bendito país existiera alguien tan descerebrado como para matar a un político por el mero hecho de serlo, independientemente de si su labor en la política era mejor o peor, más aseada o menos.
A los malos políticos “hay que matarlos”, pero en las urnas; con el voto.

Clarificado el móvil, he de reconocer que fue un alivio saber que la “troupe” de asesinas eran militantes destacadas del propio Partido Popular, lo cual sosegaba la situación de forma considerable…¿Se imaginan si la asesina despechada hubiera sido del PSOE o militante de IU?...No lo quiero ni pensar.
Pese a ello, (a los líos personales, y a que todas las implicadas eran afines al PP,) una parte de la sociedad, de la prensa y del propio Gobierno, lamentan profundamente que las cosas hayan sido así…entre gentes del propio PP. Es por ello, que aprovechando los mensajes en las redes sociales de cuatro gilipollas, amenazando o –más exactamente- manifestando su deseo de que el ejemplo cunda… (Que la sangre política corra por las calles), se han propuesto una cruzada contra “el mal”, una caza de brujas contra los cuatro gilipollas (que bien se la merecen) y ya de paso contra la libertad de expresión del resto.

El objetivo final que los actuales dirigentes del Partido Popular persiguen es el amordazamiento de la sociedad a través del miedo. En modo alguno piensan en salvaguardar la dignidad – ni la integridad física- de los políticos, ya que si pensaran en nosotros y en nuestra loable tarea, lo primero que harían sería echar a la calle a toda la caterva de corruptos y cobradores de sobres, blanqueadores de dinero negro…Que copan la cúpula directiva de su partido. De este modo la sociedad percibiría que en la práctica política los sinvergüenzas y los corruptos no tienen cabida.

Como casualmente este paternalismo gubernamental y protector hacia los políticos se produce cuando los afectados son precisamente los del partido que sustenta al propio Gobierno, nos asaltan las dudas de si verdaderamente se quiere proteger a toda la clase política por convencimiento moral (lo que estaría muy bien) o tan sólo es un truco más para dejar claro quién manda en este país. En España manda el PP, y al que manda no se le contesta, no se le replica y no se le interrumpe.

Sumisión completa e incondicional al poder es lo que quieren. Sumisión y condescendencia. Amordazar a una sociedad tan peculiar como la española, que ha pasado (en tan sólo 75 años) de premiar a los que asesinaban a políticos de izquierdas dedicándoles una calle en homenaje, (en mi ayuntamiento asesinaron a seis concejales socialistas), a que en pleno siglo XXI por escribir un mensaje de 140 caracteres con el teléfono móvil, le pidan a un descerebrado adolescente una pena de 10 años de cárcel.

Por cierto, esos asesinos a los que se les dedicaba calles por matar políticos, (como al sanguinario General Yagüe), 75 años después de aquellos crímenes siguen teniendo la calle dedicada en muchas ciudades…Como en Logroño.

A otro perro con ese hueso.

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